Estimado Director de Lo Full,
Permita que me presente. Me llamo Pepito Grillo y soy un
mono del Zoo de Barcelona. Acabo de leer la carta que ha enviado a su revista Carmín,
el señor loro que reivindica a su especie como la substituta de la humana, en
un futuro próximo.
Con todo el respeto hacia el Loro Carmín, es mi obligación puntualizar
que los monos (uso ese término para incluir a toda la familia de los primates menos los Sapiens Sapiens), a pesar de la mala prensa que tenemos, seguimos siendo la
especie preferida para continuar la evolución natural de la vida en el Planeta allí
donde ustedes la van a dejar. Y no lo digo por divagar ni por las películas que
todos conocemos y que así lo abonan. Lo digo porque es de cajón que así sea,
cuando estamos tan cerca de los humanos en la escala evolutiva y genética de la
vida.
Sepa, señor Director, que los monos hace siglos por no decir
milenios nos hemos puesto en la cola de la escala evolutiva, afín de ser los
mejor posicionados cuando llegue el momento de convertirnos en sus sucesores.
Poco a poco, nuestros genes han ido evolucionando. Lo hemos
hecho siguiendo unos estándares diferentes a los de ustedes, cómo le diría, más
relajados y desenvueltos en nuestra relación con el entorno y la naturaleza.
Es verdad que no hemos llegado todavía a la sofisticación vocal
de los loros, tan evolucionada, ni a sus capacidades cinéticas en las cuestiones
del vuelo, pero para eso proponemos políticas de colaboración, conscientes de
que disponer de sus facultades nos puede ir muy bien. Por eso hemos decidido en
asamblea, otorgar a los loros la función de ser nuestros portavoces en los
paraninfos mundiales del Planeta. Lo digo para tranquilizar a nuestros
compañeros de Reino. Podría extenderme en otras colaboraciones pensadas, con
compañeros como los burros, grandes amigos nuestros, las tortugas y los
elefantes, en el caso de que quede alguno cuando nos toque intervenir., Pero la
carta se alargaría demasiado.
Lo que nos preocupa es el estado en que nos van a dejar
nuestras ciudades y los campos colindantes, el territorio, como les
gusta decir a ustedes: todo estropeado y hecho una birria. Para eso tenemos
proyectos de regeneración de la especie humana para que, llegado el momento del
cambio, sus grandes capacidades manuales pongan las cosas en su sitio
trabajando a destajo en los nuevos quehaceres bajo nuestras órdenes, bien
implantadas por el Reino Animal en su conjunto. Y no se preocupan los humanos vivos,
no habrá revancha y los trataremos bien.
Nos sorprende a los monos del Zoológico esta actitud de ‘gamberros
de patio de escuela’ que muestran sus políticos y representantes, como si el
mundo fuera un gigantesco patio de escuela en el que los matones y los
abusadores tuvieran campo libre. Notamos a faltar la figura del Director de
escuela, para que les impongan justos castigos y les pongan deberes y
penitencias como se hacía antes en las escuelas. Creo que esto ha desaparecido
y quizá sea esta una de las razones de que estos comportamientos se han
generalizado, asustados los maestros de los chicos malos y grandullones, a los
que jamás plantan cara.
Nosotros tenemos previsto que sean nuestros compañeros orangutanes
los encargados de poner orden en el mundo cuando alcancemos a controlarlo, pues
su sabiduría es mil veces superior al más sabio de los humanos sabios, si es
que queda alguno de ellos. Su autoridad se impone siempre por la senda de la
tranquila indiferencia.
Por eso nos dirigimos a ustedes, humanos difuntos de la
revista Lo Full, convencidos de que son los únicos con los que podemos parlamentar
y llegar a acuerdos de cara al porvenir. Para ello proponemos organizar un
pequeño foro de muertos, loros y monos del Zoológico, aprovechando que nuestros
recintos están cerca, afín de discutir el futuro del mundo, y estudiar también
la pequeña sociología problemática de las sociedades que nos rodean, con esta
manía a la división que les ha dado a sus naturales vivos. Sabemos que esos
temas no tienen solución, pero los encuentros servirán para ir preparando el
día de mañana y entendernos los que creemos en un provenir sano, donde
difuntos, monos, loros y otras especies sean los portavoces acreditados del
Planeta.
Y, por supuesto, seremos sensibles a lo Lo tortosino, en nuestras alocuciones en catalán.
Le saluda atentamente
Pepito Grillo, orangután del Zoo de Barcelona
Estimando señor Pepito Grillo, como redactor jefe de este Boletín de Muertos del Cementerio del Poble Nou, me permito garantizar que sus palabras serán escuchadas por nuestros lectores. Sepa que el señor Julià, director de Lo Full, es muy sensible a mundo animal y que comprendemos perfectamente las ansiedades que nuestro vivos provocan a los habitantes del Planeta. Estimamos la situación actual bastante insostenible, con esos líderes mundiales y bastantes de los locales que parecen haber salido de las mismísimas puertas del infierno. No sé adonde nos conducen, pero sospechamos que su intención secreta es mandarnos a todos a la porra. Hace bien en pedir esta colaboración de los difuntos con sus colegas del Zoológico, creo como usted que solo nosotros tenemos respuestas adecuadas a las circunstancias actuales, por una razón: al haberlo perdido todo, incluso la vida, ya no podemos perder nada más, y por lo tanto gozamos de una libertad que los vivos desconocen, tan atados como están a lo que los esclaviza. Vayamos paso a paso y haremos lo posible por satisfacer su petición. Pongo en copia al Loro Carmín mi respuesta, por si aun no ha leído su misiva. Saludos desde la Ultratumba
ResponderEliminarsuyo
Josep Llongueras, secretario.